miércoles, 31 de diciembre de 2008

Me ves caminar sin rumbo aparente.
Sola, por un camino oscuro.
Ves en mis ojos la angustia, y el cansancio en mi rostro.
Mis piernas estan cansadas.
(¿Alguna vez se te ocurrió pararme para preguntarme cómo estaba?).
No, soy la única que realmente te amo y no te importó.
Alguna vez tu dolor fue mi dolor, tus lágrimas rodaron por mis mejillas, tus frustraciones las sentí mias, al igual que tus alegrías.
Y hoy me ves así, con un agujero en el medio del corazón. Pero sigo caminando, porque se que de cada derrota un guerrero aprende.
Y si hay algo que de la vida aprendí es que si estoy ciega, siempre va a haber un par de ojos que me guiarán. Siempre va a haber algún número al cual llamar, o algún amigo al cual abrazar.
Mientras siga habiendo sangre en mis venas, mientras haya aire del cual respirar voy a seguir intentandolo, porque me equivoqué, no te amé, te amo, voy a seguir esperando.

(Haz que lo que está mal, esté bien).



Esperar...



Esperar...


Esperar...



¿Hasta cuándo?

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