miércoles, 31 de diciembre de 2008

LA PROHIBICIÓN

Guárdate de quererme.
Recuerda, al menos, que te lo prohibí.
No he de ir a reparar mi pródigo derroche
de aliento y sangre en tus llantos y suspiros,
siendo entonces para ti lo que tú has sido para mí.
Pues goce tan intenso consume al punto nuestra vida.
Así, a fin de que tu amor frustrarse no pueda por mi muerte,
si tú me amas, guárdate de quererme.

Guárdate de odiarme,
o de excesivo triunfo en la victoria.
No es que yo a mí mismo haga justicia,
y me resarza del odio con más odio,
pues tú el título perderás de conquistador
si yo, tu conquista, perezco por tu odio.
Así, a fin de que mi ser a ti en nada perjudique,
si tú me odias, guárdate de odiarme.

Mas ama y ódiame también.
Así ambos extremos la función de ninguno cumplirán.
Ámame para que pueda morir del modo placentero.
Ódiame, porque tu amor es excesivo para mí,
o deja que los dos mutuamente, y no a mí, se destruyan.
viviré enttonces para apoyo y triunfo tuyo.
Así, para que tú a mí, a tu amor y odio no destruyas,
déjame vivir, pero ama y ódiame también.

~ John Donne.

Reír es bueno; reírse de uno mismo, más. Una de las maravillas de la risa es que, al fomentar la liberación de endorfinas por parte del cerebro, además de otras hormonas que calman el dolor, liberamos el estrés y conseguimos un alivio inmediato de la ansiedad. De esta manera, la risa combate la depresión, las preocupaciones, el estrés, el insomnio, la ansiedad.
Aprender a reírse alimenta el espíritu y alarga la vida.



(Quiero liberar endorfinas con vos)
No soy una mala persona, me considero de las buenas.
¿Por qué esto le tiene que pasar a una "aparentemente" buena persona?. Digo, ¿acaso no hay (¿cuántas?) unas millones de personas más en el mundo que se merezcan estar con este dilema atravesandoles el cerebro más que yo?.
Me retracto, no les deseo esto a esas millones de personas... simplemente se me hace díficil lidiar conmigo misma.
Tengo un mar de cosas en la cabeza, dandome vueltas y provocandome náuseas: duda, culpa, frustración, amor, desencuentro, confusión, odio, miedo. ¿Cómo pueden caber tantos sentimientos de una vez en una sola persona?, ¿cómo ordenarlos?.

¿Cómo saber como hacer lo correcto si de eso alguien sale lastimado?, no es justo que termine así para alguien.
Me carcome la cabeza esto, la apoyo sobre mi almohada, y lloro.
Lloro como teniendo la vaga esperanza de que mis lágrimas me van a solucionar la vida, pero sé en el fondo que no es así, que sólo la verdad, la sinceridad y honestidad son las únicas que me van a sacar de este lío.


¿Qué sigue ahora?
¿Cómo sigo?

Lo más díficil es dar el primer paso. Luego de eso, que Dios te ayude.

(Y yo no creo en Dios).
Me ves caminar sin rumbo aparente.
Sola, por un camino oscuro.
Ves en mis ojos la angustia, y el cansancio en mi rostro.
Mis piernas estan cansadas.
(¿Alguna vez se te ocurrió pararme para preguntarme cómo estaba?).
No, soy la única que realmente te amo y no te importó.
Alguna vez tu dolor fue mi dolor, tus lágrimas rodaron por mis mejillas, tus frustraciones las sentí mias, al igual que tus alegrías.
Y hoy me ves así, con un agujero en el medio del corazón. Pero sigo caminando, porque se que de cada derrota un guerrero aprende.
Y si hay algo que de la vida aprendí es que si estoy ciega, siempre va a haber un par de ojos que me guiarán. Siempre va a haber algún número al cual llamar, o algún amigo al cual abrazar.
Mientras siga habiendo sangre en mis venas, mientras haya aire del cual respirar voy a seguir intentandolo, porque me equivoqué, no te amé, te amo, voy a seguir esperando.

(Haz que lo que está mal, esté bien).



Esperar...



Esperar...


Esperar...



¿Hasta cuándo?