No te olvides del placer de lo que te hace reir, de lo que te hizo llorar.
Desconozco este lugar como el ángel que cayó a la vida terrenal.
Bienvenido al mundo angelical, tan absurdo, tan artificial, tan profundo, tan superficial.
Nunca entiendo y esta bien. Yo no quiero comprender lo que no puedo cambiar. Y tal vez me equivoqué pero nunca abandoné mi manera de pensar.
viernes, 5 de diciembre de 2008
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