Todo lo que puedo saborear es este momento, porque sé que tarde o temprano esto se va a acabar.
Vos estás más cerca del cielo, de lo que yo jamás podría estar.
Y sólo me va a quedar el sueño roto, las lágrimas a medio secar.
Un sabor amargo que jamás me podría sacar.
Abandonaría por siempre el deseo de tocarte, porque sé que de igual modo estás.
Sólo quisiera poder saber quien soy, porque este mundo no fue hecho para mi, ni para los soñadores.
Cuando todo está hecho para romperse, yo sólo quiero poder abrazarte y no soltarte más. Respirar de tú vida y saborear la verdad de tus mentiras.
{Escrito a las 20:00 hs}
domingo, 5 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario